A la hora de hablar de periodismo digital dejamos atrás los moldes que estructuraban nuestra forma de redactar. Es decir aquella famosa pirámide invertida, con la cual nos regimos siempre que tuvimos que organizar información periodística, en nuestras realizaciones.
Todo aquel que se dedique a escribir en medios digitales debe saber que el público de dichos medios no tiene las mismas expectativas que aquel que lee diarios impresos en papel. Por lo tanto tendrá que proveer al lector diferentes caminos o tipos de abordajes, para que de ese modo este último pueda apropiarse de la información, que se incluya en los noticias.
Es decir, que hoy por hoy contamos con la posibilidad de implementar herramientas tales como los hipertextos, videos, audios, fotos y demás, en nuestras producciones, que permiten al lector ampliar su conocimiento acerca del tema en cuestión y convertirse en el propio autor de la obra. Es decir, que este cuenta con la posibilidad de optar por el recorrido que más le apetezca, en relación a lo que desee conocer sobre la noticia o el tema que este leyendo. Lo cual le posibilitará constituir una producción de sentido particular. De este modo se generaran marcos de interacción entre los contenidos y los usuarios.
Siguiendo la bibliografía de Canavilhas y Salaverrìa, no solo llegamos a dilucidar y comprender todo lo anterior sino que también se pudo observar que a diferencia de las publicaciones escritas, en el ámbito digital ya no es tan significativo ir de lo más a lo menos importante a la hora de redactar la noticia.
Existe una libertad de composición acerca de los contenidos que queramos incluir en nuestros escritos. Lo importante es que en dicha organización de la información, brindemos al lector la posibilidad de optar por diversas vías o modos, para que los mismos se interioricen en cuanto al tema noticiado.
A pesar de que ya no haya más moldes sino más modos para ofrecer a los lectores un recorrido acerca de nuestras producciones; no debemos olvidar que las mismas deben tener una coherencia interna. Es decir, que todas aquellas herramientas multimediales, que incorporemos en nuestras redacciones deben estar integradas con el texto en su conjunto y entre sí. Nuestros escritos deben ser armoniosos y coherentes en su integridad.
Si recordamos cada uno de los pasos que dichos autores nos aconsejan seguir lograremos producir trabajos interesantes, donde la hipertextualidad, la multimedialidad y por ende la interactividad darán color a los mismos.
miércoles, 29 de octubre de 2008
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1 comentario:
Que buen texto!
Es todo los datos que estoy utilizando en Redacción Uno!
Muy bueno...
abrazo
Emiliano
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